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jueves, 17 de junio de 2021

CIRCET gana un contrato de VODAFONE y se niega a subrogar a la plantilla de Zener Plus

CIRCET ha ganado el contrato de instalación y mantenimiento que Zener Plus tenía con VODAFONE en diferentes provincias, entre ellas Navarra, Bizkaia, Guipúzcoa y Cantabria. En Navarra, Zener ha presentado un ERE para despedir al total de la plantilla, 27 trabajadores y trabajadoras. En Vizcaya y Guipúzcoa ya lo ha anunciado.

En Cantabria, la empresa informó a los 40 trabajadores y trabajadoras, que había perdido el contrato y que ahora pasaban a formar parte de la nueva adjudicataria, según el art. 74 del convenio del Metal de Cantabria. Sin embargo, cuando se presentaron en CIRCET para seguir trabajando, ésta les dijo que no los subrogaría y ahora están en un “limbo legal”, ni están despedidos ni están subrogados.

CIRCET es una empresa de capital francés que compró a Cableven en 2019. Cableven tiene convenio propio tras el descuelgue de convenio que realizó en 2013 en el que rebajó drásticamente las condiciones laborales, situando los salarios a importes cercanos al Salario Mínimo Interprofesional. Cableven dijo a los trabajadores y trabajadoras que sería temporal, pero ya nunca volvieron a las condiciones anteriores. El recorte de condiciones laborales le facilitó la venta a CIRCET, quien además se ponía en una situación ventajosa en la puja por contratos de las grandes operadoras.

CIRCET se niega a subrogar las plantillas de las empresas cuando gana zonas y esta vez tampoco quiere hacerlo. Miembros de UGT en CIRCET nos han explicado que la empresa ha aplicado la movilidad geográfica que consta en el convenio de empresa y ha organizado turnos rotativos de 15 días para enviar a trabajadores, sobre todo de las provincias de Sevilla, Cádiz, Huelva...al norte. Una minoría de trabajadores se ha ofrecido voluntariamente, mientras que la mayoría van obligados. Los trabajadores del sur estarán allí hasta que la empresa consiga contratar en la zona con las condiciones que ofrece, mucho peores que las de Zener Plus.

La negativa a la subrogación es un elemento clave y muy peligroso para nosotros. La subrogación garantiza las condiciones laborales, al menos temporalmente. Pero lo que quieren las empresas es competir con precios más baratos, bajando nuestros salarios para poder seguir sacando sus beneficios igualmente. CIRCET lo hace por sistema, con el beneplácito de VODAFONE, y cada vez vemos más ejemplos de empresas que intentan deshacerse de plantilla por esa vía.

Eso ha hecho Elecnor, que al perder zonas con VODAFONE, está intentando deshacerse de 12 trabajadores subrogándolos a las nuevas empresas. Les ha enviado cartas informándoles de que habían sido subrogados y las empresas que han ganado el contrato, se niegan a aceptarlos. Ahora los trabajadores se encuentran en un limbo legal, ni despedidos ni subrogados, sin cobrar el salario ni poder cobrar el paro, pendientes de que un juez decida en algún momento en qué empresa trabajan. También Cotronic, en un intercambio de zonas promovido por Telefónica, ha intentado subrogar a seis trabajadores a Elecnor. Ésta no ha aceptado la subrogación, y lo mismo, en un limbo legal.

No podemos dejar que se abra esa vía. La subrogación es imprescindible. Las contratas compiten entre ellas por los contratos ofreciendo mano de obra (nuestra mano de obra) más barata. La subrogación es lo único que garantiza que cuando gana una nueva contrata, al menos durante algún tiempo se mantenga la plantilla y las condiciones.

En definitiva, una de las consecuencias de estas operaciones comerciales, además de la situación dramática de los trabajadores y trabajadoras que se quedan sin trabajo en una grave crisis económica, es que se produce una bajada de condiciones laborales en el sector. Entra una contrata que ofrece peores condiciones laborales, no subroga y aplica movilidad geográfica mientras consigue mano de obra barata. En este caso, CIRCET, que además está dispuesta a hacerse con buena parte del trabajo en el sector. Actualmente ya cuenta con 1500 y su aspiración es llegar a contar con una plantilla de 3500 trabajadores en España.

Que CIRCET haya ganado el contrato de Vodafone, con todas sus consecuencias, son muy malas noticias, y se enmarcan en un ciclo de fuertes agresiones a las condiciones laborales en el sector, que deberíamos ser capaces de parar. En este caso, vemos como un descuelgue de convenio en 2013 implica que en 2021 esa empresa pueda dejar sin trabajo a trabajadores mejor pagados de otra contrata y extender sus condiciones por las zonas que va ganando. Es un ejemplo de cómo lo que ocurre en una empresa, afecta al resto del sector, y porque deberíamos luchar coordinadamente para impedir regresiones en cualquier empresa. Deberíamos ser muy conscientes de somos trabajadores subcontratados de Telefónica o Vodafone o Orange y que cualquier pérdida de condiciones de cualquier delegación subcontratada, acabará impactando negativamente en el resto de delegaciones, sea cual sea la contrata o subcontrata.

martes, 3 de marzo de 2020

Desconvocada la huelga de Elecnor Girona

Tras quince días de huelga, el comité de Elecnor Girona ha abandonado las movilizaciones y ha llegado a un acuerdo con la empresa que supone un claro retroceso en las condiciones laborales. Fuentes de Elecnor informan que ante la claudicación del comité, 12 compañeros han preferido pedir la cuenta e irse con 20 días por año trabajado, que seguir trabajando en esas condiciones.

Lamentablemente en el mes de febrero nos hemos encontrado con tres focos de movilización con potencial para que el conflicto se extendiese al resto de empresas que se han visto apagados tras primeras negociaciones con las empresas, en las que los comités han firmado acuerdos regresivos. CCOO y UGT, los sindicatos firmantes del pacto de fin de huelga del 2015, son los mayoritarios en esos tres comités y los responsables de estos retrocesos.

Primero fue Zener, que tras convocar huelga varias jornadas entre el 4 y 10 de febrero para impedir el despido de 28 compañeros y compañeras, desconvocaron tras el primer día. El comité aceptó el despido de 13 personas.

Le siguió el comité de Ezentis Las Palmas, que tras convocar a huelga el 24 y 20 de febrero, y 2 de marzo para impedir los cambios en las condiciones laborales impuestos por la empresa, desconvocó los paros ante las presiones de la empresa para negociar sin conflicto.

La misma situación se ha repetido en las tres empresas. Amagos de movilización aislados que se diluyen rápidamente en negociaciones en las que los comités ceden sin recurrir a formas de lucha que podrían frenar estas agresiones.

Tenemos problemas comunes. En todo el sector las empresas intentan imponer modificaciones de condiciones laborales a la baja, ejecutan despidos que en algunos casos, como en Ezentis pueden llegar a ser EREs encubiertos (29 despidos ya en todo el estado), sancionan de forma indiscriminada para infundir el miedo... Es una irresponsabilidad por parte de los representantes sindicales no buscar formas de movilización que pongan en jaque a las empresas.

Que esas tres empresas hayan decidido ir a la huelga indica que el sector está preparado para movilizarse, pero las movilizaciones no pueden quedarse aisladas. Los comités han sido asesorados en todos los casos por representantes de los sindicatos que ni trabajan en el Sector ni sabemos qué papel juegan aquí. Pero ha coincidido el resultado. Conflictos aislados, sofocados, para firmar condiciones a la baja. Si la patronal tiene su fuerza en nuestra fragmentación, no debemos darle esa ventaja y nuestra labor es procurar tanto la movilización conjunta como denunciar a quienes la impiden con su línea sindical pro empresa.

martes, 18 de febrero de 2020

El comité de Zener llega a un acuerdo con la empresa: 13 personas a la calle

El lunes 10 de febrero publicamos que Zener había suspendido la huelga ante las presiones de la empresa para negociar en un ambiente de paz social. Recordemos que los planes de la empresa eran "era despedir a 19 trabajadores de forma inmediata y a 3 al mes durante 3 los próximos meses, hasta el total de los 28 despidos planteados".

Pues bien, el 12 de febrero se publicó en prensa que el comité y la empresa habían llegado a un acuerdo para despedir a 13 trabajadores y trabajadoras. En julio de 2019 Zener fue a la huelga indefinida contra el despido de 9 trabajadores que finalizó con la readmisión de seis de ellos. Pero además, como explicaba Sergio García, delegado en Zener Comunicaciones por USO en un comunicado de dicho sindicato, "desde 2016 han despedido ya a 19 personas entre las dos empresas”.  Es decir, lo que nos encontramos es una agresión constante de la empresa a los trabajadores y trabajadoras de Zener que confirma lo que comentábamos en nuestro anterior artículo, ante tales agresiones "no es buena idea negociar en un ambiente sin conflicto". Es resultado es un acuerdo nada satisfactorio, 13 personas pierden el trabajo. 

Este resultado nos debe hacer reflexionar sobre cómo enfrentarnos a estas agresiones. En primer lugar, no debemos ceder ante las presiones de las empresas para suspender las huelgas para negociar. En segundo lugar, deberíamos organizarnos para llevar a cabo movilizaciones conjuntas, que pongan en jaque a las empresas cuando hagamos huelga. En tercer lugar, en este caso concreto, ¿se han agotado todas las fuerzas antes de firmar despidos? Porque quienes los han firmado al fin y al cabo tienen sus espaldas cubiertas, no son ellos los que van a tener que buscarse las habichuelas en un mercado laboral cada vez más hostil. No podemos evitar ver esta huelga como un amago de movilizaciones para poder firmar algo lo antes posible. De hecho, que el trato se cerró rápidamente.


 






















lunes, 10 de febrero de 2020

Zener suspende la huelga para negociar con la empresa

Zener Comunicaciones y Zener Norte, subcontratas de Telecable, están inmersas desde hace tres semanas en un proceso de negociación de un expediente de regulación de empleo que afecta al 30% de la plantilla. La empresa anunció su intención de ejecutar 28 despidos. Los comités de empresa convocaron paros de cinco días para evitar los despidos.

Según declaraciones del presidente del comité de empresa del Grupo Zener en La Voz de Asturias, «el conflicto tiene su recorrido y no es de ahora». «El pasado mes de junio surgió el problema con el nuevo contrato que la operadora ponía a las empresas instaladoras» y entonces «Zener despidió a nueve compañeros».

El 4 de febrero, la plantilla de Zener inició la huelga, que tuvo un seguimiento del 100%. Sin embargo, el día siguiente los comités suspendieron la huelga para volver a la mesa negociadora. Según informa USO, “la empresa contactó con el comité para ofrecer volver a la mesa a cambio de suspender los paros (…) La última propuesta de la empresa era despedir a 19 trabajadores de forma inmediata y a 3 al mes durante 3 los próximos meses, hasta el total de los 28 despidos planteados.

Desde teleAfonica.net queremos expresar nuestra solidaridad a los compañeros y compañeras de Zener. Celebramos las convocatorias de huelga pero consideramos que la mejor manera de negociar con la empresa no es en un ambiente de paz social. La experiencia demuestra que no es buena idea dejar las huelgas en suspenso, cosa que las empresas intentan a toda costa cuando surge la resistencia ante un ataque patronal.

A los trabajadores y trabajadoras nos favorece que la negociación se desarrolle en una situación de huelga, porque los paros nos proporcionan poder de negociación. Las huelgas, junto a las concentraciones y el ambiente que proporciona el conflicto, restan poder a las empresas. Negociar sin conflicto social permite a la empresa una serie de movimientos que pueden desarmar las posibilidades de volver a la huelga.

Debemos recordar también, que la fragmentación que sufre nuestro sector, centenares de plantillas contratadas, subcontratadas…, trabajando en multitud de empresas diferentes, pero haciendo el mismo trabajo, para las mismas grandes compañías, nos coloca en una situación de debilidad que solo podemos superar mediante la lucha conjunta. La situación que se está viviendo en Zener se reproduce en muchas contratas y subcontratas. En Elecnor tienen una huelga convocada contra las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo (art. 41), en EFF hay tantos despidos ya que podríamos estar hablando de ERE encubierto.

Ante estos ataques en el sector, solo podemos hacer una cosa, que es luchar juntos, como hicimos en 2015. Los comités de Zener no quisieron sumarse entonces. Un ataque como el que están sufriendo ahora, con la amenaza del despido del 30% merece toda nuestra solidaridad y el apoyo del sector, con la esperanza de que haya reflexión sobre la necesidad de la lucha conjunta.