Mostrando entradas con la etiqueta Ezentis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ezentis. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de mayo de 2021

Anulada en los juzgados la modificación sustancial de Ezentis Ávila que convertía los sábados en laborables

El 23 de febrero, EZENTIS notificó a 13 de los 23 trabajadores de la delegación de Ávila, que iba a realizar una modificación sustancial de sus condiciones de trabajo a partir del 10 de marzo de 2021. El cambio consistía en modificar la jornada laboral, haciendo que cada dos semanas tuvieran que trabajar los sábados de 9h a 14h. Para ello, la empresa adujo “causas objetivas organizativas y productivas”. Hasta ese momento, la jornada laboral era de 9 a 14h y de 16 a 19h de lunes a viernes, más jornadas extraordinarias de guardias (fines de semana y festivos) que se pagaban a 110EUR la jornada.

El comité de empresa presentó una demanda de conflicto colectivo y ahora el juzgado ha anulado la modificación, ya que la empresa ha incumplido el art. 41.4 del Estatuto de los Trabajadores, que establece que “la decisión de modificación sustancial de condiciones de trabajo de carácter colectivo deberá ir precedida de un periodo de consultas con los representantes legales de los trabajadores, de duración no superior a quince días, que versará sobre las causas motivadoras de la decisión empresarial y la posibilidad de evitar o reducir sus efectos, así como sobre las medidas necesarias para atenuar sus consecuencias para los trabajadores afectados.”

Este es un ejemplo más de la prepotencia y de las actitudes de desprecio y chulescas que muestran las subcontratas ante sus trabajadores. Tienen la ley a su favor para explotarnos al máximo, despedirnos y hacer casi lo que les de la gana y aún así, ni siquiera respetan los mínimos que exige la ley para hacerlo. Felicitamos al comité de Ezentis Ávila por su labor y animamos desde aquí a todas las plantillas y comités mostrar resistencia ante los abusos e intentos de agresión con todas las armas que tenemos disponibles: movilización, denuncias...

 
 

 
 





 


jueves, 25 de febrero de 2021

Los trabajadores de Ezentis irán a la huelga a partir del 8 de marzo

UGT -FICA ÁVILA CONVOCA HUELGA A PARTIR DEL DIA 8 DE MARZO, EN EZENTIS (subcontrata de Telefónica Movistar) TRAS LA MODIFICACIÓN DE LAS CONDICIONES LABORABLES A LOS TRABAJADORES. 

Los trabajadores /as de la empresa instaladora de Telecomunicaciones EZENTIS se han visto sorprendidos por la decisión de la empresa de modificar unilateralmente el calendario laboral, anulando el acuerdo de empresa que está vigente por el cual se regulan las guardias y disponibilidades en fines de semana y festivos, pasando estos a días laborables sin compensación económica.

Desde UGT FICA quieren mostrar su absoluto rechazo a este tipo de prácticas. Acusan a la empresa de aprovechar la crisis sanitaria para empeorar las condiciones de trabajo. Consideran un agravante que esto lo lleve a cabo una empresa que no está sufriendo la crisis de manera negativa. Al contrario, debido a la cuarentena domiciliar, están aumentado considerablemente las altas en fibra óptica debido al teletrabajo.

Los trabajadores, de manera unánime, han decidido comenzar huelga a partir del día 8 de marzo, incluyendo en la misma las guardias y la disponibilidad diaria, hasta que la empresa retire la modificación de las condiciones de trabajo.

Foto: Tribuna Ávila

 

martes, 3 de marzo de 2020

Desconvocada la huelga de Elecnor Girona

Tras quince días de huelga, el comité de Elecnor Girona ha abandonado las movilizaciones y ha llegado a un acuerdo con la empresa que supone un claro retroceso en las condiciones laborales. Fuentes de Elecnor informan que ante la claudicación del comité, 12 compañeros han preferido pedir la cuenta e irse con 20 días por año trabajado, que seguir trabajando en esas condiciones.

Lamentablemente en el mes de febrero nos hemos encontrado con tres focos de movilización con potencial para que el conflicto se extendiese al resto de empresas que se han visto apagados tras primeras negociaciones con las empresas, en las que los comités han firmado acuerdos regresivos. CCOO y UGT, los sindicatos firmantes del pacto de fin de huelga del 2015, son los mayoritarios en esos tres comités y los responsables de estos retrocesos.

Primero fue Zener, que tras convocar huelga varias jornadas entre el 4 y 10 de febrero para impedir el despido de 28 compañeros y compañeras, desconvocaron tras el primer día. El comité aceptó el despido de 13 personas.

Le siguió el comité de Ezentis Las Palmas, que tras convocar a huelga el 24 y 20 de febrero, y 2 de marzo para impedir los cambios en las condiciones laborales impuestos por la empresa, desconvocó los paros ante las presiones de la empresa para negociar sin conflicto.

La misma situación se ha repetido en las tres empresas. Amagos de movilización aislados que se diluyen rápidamente en negociaciones en las que los comités ceden sin recurrir a formas de lucha que podrían frenar estas agresiones.

Tenemos problemas comunes. En todo el sector las empresas intentan imponer modificaciones de condiciones laborales a la baja, ejecutan despidos que en algunos casos, como en Ezentis pueden llegar a ser EREs encubiertos (29 despidos ya en todo el estado), sancionan de forma indiscriminada para infundir el miedo... Es una irresponsabilidad por parte de los representantes sindicales no buscar formas de movilización que pongan en jaque a las empresas.

Que esas tres empresas hayan decidido ir a la huelga indica que el sector está preparado para movilizarse, pero las movilizaciones no pueden quedarse aisladas. Los comités han sido asesorados en todos los casos por representantes de los sindicatos que ni trabajan en el Sector ni sabemos qué papel juegan aquí. Pero ha coincidido el resultado. Conflictos aislados, sofocados, para firmar condiciones a la baja. Si la patronal tiene su fuerza en nuestra fragmentación, no debemos darle esa ventaja y nuestra labor es procurar tanto la movilización conjunta como denunciar a quienes la impiden con su línea sindical pro empresa.

viernes, 13 de septiembre de 2019

LAS EMPRESAS DE CONTRATAS SE REORGANIZAN.

Este verano nos hemos encontrado con mucho movimiento en las contratas de Telefónica. El 24 de julio, Cotronic anunciaba a sus trabajadores que el grupo Sielte había vendido su participación en la empresa a COBRA, con el beneplácito de Telefónica.

Pocos días después, el 5 de agosto, se publicó en prensa que Ezentis, a través de su filial Excellence Field Factory, había adquirido la rama de actividad de Liteyca que integra la cesión de contratos con Telefónica en las provincias de Madrid, León, Ávila, Salamanca, Zamora y Las Palmas. La operación icluye la cesión del personal, los activos fijos productivos y los contratos de arrendamiento de locales y flota asignados a dichas provincias.

Recordemos que Ezentis, el nuevo nombre que adoptó Avanzit (antigua Radiotrónica) en 2010 porque "quería romper con la imagen del pasado", en 2012 decidió abandonar el negocio de las telecomunicaciones en España e irse a "hacer las Américas" tras anunciar el despido colectivo de nada más y nada menos que 180 personas. La durísima e histórica lucha contra ese ERE, terminó obligando a la dirección a subrogar a la plantilla. Además, de querer deshacerse del personal, Ezentis realizó una quita del 30% a autónomos y subcontratas. Parece que Ezentis quiere hacerse fuerte otra vez después del destrozo que hizo, ya que en mayo de 2018 compró EFF (Abentel) a Ericsson.

No acabó ahí la cosa, pocos días después se anunció que Comfica había comprado la parte de Liteyca de las provincias de La Coruña, Lugo, Orense, Pontevedra, Cantabria y Barcelona.

Todo esto huele muy mal y nos hace pensar en lo peor. En cada compra y venta de una contrata aprovechan para despedir a trabajadores. Ya ha habido diversos despidos en Cotronic desde la fecha de la compra por parte de COBRA. Con estos movimientos de compra de empresas, las contratas pueden despedir por causas organizativas y dejar en la calle a trabajadores con 20 días por año trabajado. De hecho, los tribunales suelen admitir como causa organizativa, incluso la sustitución de mano de obra propia por la subcontratación de actividades para la cobertura de las mismas funciones (2). Además, hay que tener en cuenta que hay muchos contratos por obra y servicio o por meses.

Estos despidos, objetivos según la ley, son completamente ilegítimos e inadmisibles y debemos luchar contra ellos tanto en los centros de trabajo, para impedirlos cuando se producen como en las calles, para derogar esas leyes. Ya que este sistema económico nos impide decidir sobre las decisiones empresariales que se toman a nivel de dirección, aunque estas tengan un impacto contundente en nuestras vidas, por lo menos debemos hacer frente a las brutales agresiones en las que se traducen esas decisiones. No debemos permitir ni un solo despido, ni la más mínima pérdida de derechos.

No podemos olvidar que estos tejemanejes entre contratas solo tienen un objetivo, y no es la organización más eficiente del trabajo, sino que los directivos de las grandes empresas se llenen los bolsillos a costa de nuestro trabajo. Los expolios legales de los directivos son el pan de cada día. Los ejemplos son escandalosos: en 2012 Javier Tallada, directivo de Ezentis se llevó 740.000 euros tras hundir a la empresa en bolsa; uno de los accionistas mayoritarios de Ezentis es la SICAV de la familia de Alierta, Lierde, etc. Las SICAV, por cierto, es el instrumento preferido por las grandes fortunas para administrar su patrimonio ya que solo tribuntan el 1% en el impuesto de sociedades, o sea, que es un instrumento perfecto (junto con muchos otros, como las fundaciones) para que las grandes fortunas apenas paguen impuestos.

En definitiva, las contratas mueven ficha, toman posiciones y nosotros mirando. Mientras tanto, la proposición de ley sobre la modificación de las condiciones de trabajo de los subcontratados ha quedado olvidada en algún cajón por la desmovilización del sector. Lo único que esas mesas paritarias entre CCOO y UGT y la patronal consiguieron en 2015 ha sido adormecernos con la ilusión de que alguien que puede mejorar nuestras condiciones. Pero la evidencia es que nadie lo ha hecho, ni lo va a hacer. Lo único que hemos ganado, lo hemos ganado con movilización y sin movilización no haremos más que perder terreno. Las contratas se reorganizan y eso debe alertarnos y prepararnos para reaccionar este otoño.