lunes, 18 de febrero de 2019

Tras perder el juicio sobre clasificación profesional, Elecnor hará oficiales de primera a todos los técnicos

El 30 de enero de 2018 se celebró el juicio sobre la demanda que cuatro instaladores oficiales de 3ª (grupo 6 del convenio del metal de Barcelona), todos miembros de la sección sindical de CGT, interpusieron contra sobre la clasificación profesional. Un año después se ha publicado la sentencia, que ha dado la razón a los trabajadores. El juez estima la demanda, declara el derecho de los trabajadores a ostentar el grupo 5 y condena a la empresa a pagar las diferencias salariales con carácter retroactivo desde noviembre de 2016.

Según la sentencia, el trabajo de los instaladores, que llevaban años reclamando a la empresa el cambio de categoría, no se puede calificar como “estrictamente mecánico, o con componentes de esfuerzos físicos, sin iniciativa ni autonomía y con un grado muy alto de dependencia”, como según el juez “intentó transmitir la empresa”. El fallo se basa en que todos los trabajadores de Girona son oficiales de 1ª y hacen el mismo trabajo que el resto de instaladores, y en que las personas encargadas de despachar el trabajo no hacen ninguna distinción por categoría a la hora de asignarlo.

El comité de empresa ya estaba preparándose para demandar a la empresa por el resto de compañeros pero no hará falta. El pasado lunes Elecnor comunicó a la plantilla de Sabadell que todos los oficiales de 3ª (cerca de 70 personas) pasarán a ser oficiales de 1ª. Cabe pensar que prefiere cambiar motu propio a todos los técnicos a la categoría 5 porque así se ahorra pagar las diferencias salariales retroactivas que tendría que pagar en caso de perder un nuevo juicio.
 
Desde el comité nos informan de otros avances que se han conseguido en la empresa que benefician a los trabajadores. El más importante, sin duda, es que todos los contratos de obra y servicio pasan a ser indefinidos. También han conseguido que la empresa se una a un gremio que tiene un acuerdo con el Ajuntament de Barcelona para poder aparcar 2h en carga y descarga, lo que elimina un gran quebradero de cabeza a la hora de realizar instalaciones en la ciudad.
Podéis consultar la noticia y el pdf de la sentencia (en catalán) en la web del comité Elecnor Sabadell: https://comitesabadell.es/2019/01/29/sentencia-categorias/








miércoles, 13 de febrero de 2019

Despidos en Vodafone

Vodafone anunció a mediados de enero a los representantes de los trabajadores la apertura de un procedimiento de despido colectivo que afectará a un máximo de 1.200 trabajadores/as. En 2017-2018 la compañía contaba con una plantilla de 5.104 trabajadores/as, lo que supone que el ERE puede llegar a afectar al 23,5% o lo que es lo mismo, 1 de cada 4. Con ello, se prolonga un año más la tendencia entre las tres grandes operadoras de recortar sus plantillas.

En la década entre inicios de 2008 y finales de 2017, las tres principales compañías han despedido a 13.000 trabajadores/as. En este periodo se ha pasado de 45.000 a 32.000 trabajadores y trabajadoras. Durante buena parte del periodo, este recorte continuado de empleo ha estado justificado por una pérdida importante de negocio. Si entre 2008 y 2014 la pérdida de puestos de trabajo entre estas empresas fue en torno al 20%, la de ingresos fue del 38% y en el resultado de explotación el recorte fue del 55%.

Sin embargo, el año 2015 supuso un cambio de tendencia respecto a los años anteriores. En los tres ejercicios siguientes (2015, 2016 y 2017) los ingresos conjuntos de las tres operadoras crecieron un 20% y los resultados se multiplicaron por 10, impulsados también por la integración de ONO en Vodafone y de Jazztel en Orange. Sin embargo, las plantillas se recortaron otro 10%.

Pese a la mejora del negocio que se ha vivido en las Telecos, las empresas han seguido recortando en costes laborales. Aunque Vodafone ha sido la última en anunciar un ERE, tanto Orange como Telefónica han realizado distintas regulaciones de empleo en los últimos años, así como planes de prejubilaciones o de bajas incentivadas.

En el caso de Vodafone se da una reincidencia. El ERE anunciado este jueves será el tercero en seis años, tras las 900 salidas en 2013 y las algo más de 1.050 en 2015 tras la fusión con ONO. Ahora se sumarían hasta 1.200. La empresa afronta este nuevo proceso con una plantilla que ronda las 5.000 personas, por lo que podría perder casi una cuarta parte de la plantilla.

La compañía británica ha achacado como causa principal para este ERE al hecho de que el 50% de las nuevas altas en la operadora sean por ofertas de bajo coste. Con ello, defiende que tiene que adaptar su estructura de costes. Además, considera que se precisa de estructuras más ágiles para atender al cliente. Con esto, pretende revertir "la negativa evolución del negocio".

Sin embargo, la realidad es obscena, VODAFONE empezó a operar con cerca de 6.000 personas, desde entonces se eliminaron cerca de 2500 puestos de trabajo y sigue habiendo 5000, ¿Qué ocurre? que después de los despidos se contrata a trabajadores/as más económicos para la empresa, personas con un primer empleo y con salarios mucho más bajos o directamente se tira de subcontratas. No es que sobre personal, lo que sobra es pagar sueldos dignos cuando se puede pagar menos.

Evidentemente, la lucha contra las contrataciones de falsos autónomos o contra la cesión ilegal de trabajadores y trabajadoras en Movistar se debiera de haber extendido desde el principio a las tres operadoras (Movistar, Orange y Vodafone) y en el sector del Telemárketing. Es el mismo modelo de explotación en un sector cada vez más precarizado y que además está sirviendo de modelo a seguir para extenderlo a todos los sectores productivos.

Desde hace mucho tiempo se está hablando de un convenio de sector, que regule y garantice unas condiciones dignas de trabajo en las Telecos. Sin embargo, mientras esto no se consigue la única fuerza es la de la unidad sindical para evitar los atropellos que a diario se están produciendo en las plantillas de las tres operadoras, en las contratas y subcontratas y en el Telemárketing, despidos masivos, retrocesos de condiciones laborales continuos, sanciones injustificadas, incumplimientos de acuerdos de convenios, chantajes y amenazas propios de sicarios...

Mientras tanto, los sindicatos mayoritarios, lejos de asumir la necesidad de la unidad de acción, se prestan a negociar ERES o acuerdos parciales que no resuelven en absoluto las necesidades de las y los trabajadores que trabajan en el sector. Es necesaria otra marea.



martes, 12 de febrero de 2019

El infierno de las encuestas de cliente

Las escuelas de negocio no dejan nunca de innovar buscando la manera de que las empresas puedan explotar a sus trabajadores y trabajadoras el máximo posible. A las formas más tradicionales, como son los objetivos de producción y las amenazas de despido, se suman nuevas fórmulas que acaban siendo realmente draconianas, como las encuestas de satisfacción de cliente.

Ya hace unos años que tras llamar a Atención Comercial, se le pide al cliente que valore la atención recibida. Esa sencilla encuesta, que parece una inocente manera de conocer la satisfacción del cliente, se ha convertido en una intolerable medida de presión y una fuente de insatisfacción laboral muy importante.

Telefónica debe haber comprobado que esas encuestas benefician de alguna manera muy provechosa a la empresa porque se la ha impuesto también a los técnicos.

¿Qué nota le pone a mi trabajador precarizado?

¿Pero por qué decimos que las encuestas de satisfacción son un mecanismo de presión perverso? Telefónica está pidiendo a los clientes que valoren el servicio recibido y evalúen al trabajador o trabajadora de 0 al 10. Para empezar, la multinacional está jugando sucio al pedir que se evalúe a los trabajadores y trabajadoras que son su imagen, como si los considerara “sus trabajadores” cuando después a efectos laborales se desentiende de ellos totalmente. Considera que no son sus trabajadores, sino trabajadores y trabajadoras de otras empresas (sus contratas) y que Telefónica no es responsable de las condiciones de esclavitud en las que trabajan. Es decir, el vínculo que considera es el acuerdo comercial con sus empresas subcontratadas, no con los trabajadores que le hacen el trabajo.

Pero no solo se desentiende de sus condiciones laborales lamentables, sino que no duda en perjudicar a sus trabajadores subcontratados, la imagen de la compañía de cara al cliente, cuando le interesa, incurriendo en la ilegalidad si hace falta. Por ejemplo, cada vez que alguna plantilla de sus trabajadores subcontratados va a la huelga, Telefónica incurre en la vulneración del derecho de huelga. El caso más reciente lo tenemos en la infracción que ha constatado inspección de trabajo hace unos meses, cuando Telefónica no dudó en boicotear la huelga asignando trabajo de Cotronic a otras contratas, minando el poder de presión de los trabajadores.

Clama al cielo y es una una enorme hipocresía que Telefónica quiera cuantificar la calidad de su servicio haciendo que el cliente valore al trabajador cuando la empresa no se preocupa por garantizar condiciones de trabajo dignas para esos trabajadores, que son su mano de obra y su imagen. Sin embargo, el problema va mucho más allá de la hipocresía empresarial, con la que todos ya contamos. Lo inadmisible es que la contrata utiliza las encuestas de satisfacción para presionar hasta el absurdo a los trabajadores y trabajadoras para que consigan buenas notas, porque de eso dependen sus pluses.

Como me saques menos de un 9...

Rara es la semana en que algún técnico no recibe la llamada de algún jefe o encargado de contrata diciéndole que sus encuestas han salido mal. ¿Y qué consideran malos resultados?

- una nota global de la encuesta más baja de un 9

- cliente insatisfecho

Ya el sistema de valoración del 0 a 10 es absurdo, pero lo que está completamente fuera del sentido común es que a la empresa no le parezca aceptable una nota por debajo de 9.

En cuanto a los clientes insatisfechos, ¿puede achacar Telefónica la culpa de a los técnicos cuando la inmensa mayoría de insatisfechos lo están por los procesos internos de la empresa y la malas decisiones empresariales, como que los clientes no puedan hablar con personas y tengan que esperar durante una semana que les solucionen la avería porque siempre que llaman le atiende una máquina.

Tampoco es admisible que se niegue a los técnicos los detalles de qué actuaciones son aquellas en las que el cliente le ha dado una mala puntuación. Cuando algún técnico ha exigido esta información, las contratas le ha contestado que telefónica no facilita esos datos.

Consideramos que las encuestas de satisfacción de cliente no pueden convertirse en un sistema de evaluación de los técnicos, ni de ningún trabajador o trabajadora. Hacemos un llamamiento a todos los trabajadores que sufran estas encuestas para que lo pongan en conocimiento de sus respectivos comités de empresa y asesorías jurídicas y para todos aquellos q no tengan representación sindical no duden en contactar con nosotros.


También os dejamos un artículo relacionado: “¿Cuántas estrellas merece mi mileurista? La moda de puntuar trabajadores llega a España”, que ilustra lo perverso de este sistema https://www.elconfidencial.com/empresas/2018-02-04/puntuar-valorar-trabajadores-el-corte-ingles_1515921/

Un joven operario de telecomunicaciones cae al vacío desde un poste de 6 metros en Aljaraque

Tenemos que lamentar un nuevo accidente laboral ocurrido el mes pasado en Andalucía, publicada en el Diario de Huelva el 24 de enero.

Un operario de 32 años de una empresa de telecomunicaciones que realizaba una instalación de fibra óptica en la carretera que comunica Aljaraque con Cartaya (por la zona de pinares) se ha precipitado al vacío desde seis metros de altura. El joven trabajador ha resultado herido de gravedad por lo que los servicios de Emergencia de la Junta de Andalucía lo han trasladado en helicóptero hasta un centro hospitalario de Sevilla. El accidente laboral acaeció sobre las cuatro de la tarde, cuando, al parecer, el poste al que estaba subido el trabajador cedió por rotura y lo arrastró hasta el suelo. 

El joven impactó contra el asfalto de la carretera lo que agravó las heridas de consideración que sufre en la cara. Según han relatado, los servicios de Emergencia fueron guiados hasta el lugar de los hechos por una persona que en ese momento estaba en una finca colindante e indicó hasta un lugar próximo para que pudiera aterrizar el helicóptero del 061. En principio, ha trascendido que el trabajador tenía puesto el arnés de seguridad y el correspondiente casco. Se investiga ahora si el poste al que subió el operario estaba en mal estado y eso fue lo que provocó la rotura del mismo y la consiguiente caída al vacío del trabajador de telecomunicaciones. Hasta el momento no ha trascendido su estado de salud aunque en el traslado en helicóptero hasta Sevilla el joven llegó a recuperar las constantes vitales.

Fuente: http://www.diariodehuelva.es/2019/01/24/joven-operario-telecomunicaciones-cae-al-vacio-desde-poste-6-metros-aljaraque/ 

lunes, 11 de febrero de 2019

Rap de las contratas

Inspección de Trabajo constata vulneración de derecho huelga por parte de Telefónica durante la huelga de Cotronic

Inspección de trabajo ha constatado que efectivamente hubo vulneración del derecho de huelga por parte de Telefónica durante la huelga de Cotronic. El 23 de agosto de 2018, el comité de huelga de Cotronic denunció ante Inspección de Trabajo que Telefónica estaba sustituyendo a los trabajadores en huelga por trabajadores de otras contratas. La documentación aportada demostró que efectivamente Telefónica redujo la asignación de órdenes de trabajo a Cotronic e intensificó la asignación de órdenes de trabajo de la zona de Cotronic al resto de contratas de Telefónica.

Los inspectores han investigado solo los meses de julio y agosto, por lo que el comité de Cotronic ha denunciado nuevamente para que se investigue desde septiembre hasta 16 enero, fecha en la que finalizó huelga. La vulneración se realizó durante todo la huelga y es justo y necesario que Inspección resuelva que así fue. Una vez constatado todo el periodo, el comité de Cotronic valorará interponer demanda a Telefónica.

La palabra infracción se queda corta para calificar lo que supone la vulneración del delito de huelga. La huelga es la herramienta de presión más importante de los trabajadores y trabajadoras y también la más dolorosa. Los trabajadores y trabajadoras decidimos dejar temporalmente de contar con lo único que tenemos para sobrevivir, nuestro salario, para intentar frenar las agresiones de las empresas.
Cuando Telefónica sustituye a sus trabajadores en huelga, está impactando de forma muy grave la efectividad de la huelga. La multinacional ha interferido causando un enorme perjuicio a los trabajadores. De no haber sustituido a los y las huelguistas, aliviando la presión sobre Cotronic, la contrata se hubiese visto obligada a negociar mucho antes y el sacrificio de los y las huelguistas hubiese sido menor.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Telefónica y la espiral de la subcontratación. Entrevista a Cristina Pons.

Publicamos la entrevista realizada a nuestra compañera Cristina Pons por la Asociación de Estudiantes de Periodismo (AEP):
 
Posted By: Adriana Vázquez 23 enero, 2019

El año 2018 nos sirvió para constatar cómo detrás de los servicios más cotidianos ofrecidos por empresas que se presentan como abanderadas de un mundo avanzado y digital, existe una realidad de condiciones abusivas y trabajo precario (véase “En las entrañas precarias de la economía digital“). Las estrategias empleadas por esas empresas van desde la imposición de relaciones laborales como “falsos autónomos” a la reducción de costes mediante la externalización de servicios. De esta forma se logra además la fragmentación de los trabajadores, que se encuentran con distintos empleadores y condiciones laborales. La multinacional española Telefónica es una de esas grandes empresas que ofrece servicios que nos resultan imprescindibles y sin embargo conocemos poco qué hay detrás de la fachada.
 
Cristina Pons, trabajadora de Telefónica y sindicalista de una gran trayectoria, nos narra de primera mano las dificultades a las que se enfrentan los trabajadores de la multinacional y sus contratas, quienes desde hace años sufren una política empresarial enfocada al progresivo desmantelamiento de la plantilla.

Tal y como nos cuenta Cristina, para Telefónica los trabajadores representan un gran coste económico y social, ya que se trata de una clase obrera que, como resultado de las constantes luchas, cuenta con buena regulación laboral, y es por este motivo que, la multinacional cuenta con un plan estratégico para la disminución progresiva del número de trabajadores, a quienes, por ejemplo, podrían estar ofreciéndoles ciertas condiciones económicas favorables a cambio de su despido.

Además, Telefónica apuesta cada vez más por la externalización de sus servicios, lo que ha generado una espiral de subcontratación que acarrea una mayor precariedad para la gran masa de trabajadores de las empresas dedicadas a dichas actividades.

La gran empresa, lejos de cumplir con su responsabilidad social y moral, mantiene una actitud distante, lo que unido a la pasividad de los grandes sindicatos, ha motivado que numerosos trabajadores de Telefónica y sus subcontratas colaboren de manera activa y constante en el largo camino que supone para ellos proteger sus derechos laborales.

Al preguntarle a Cristina por los obstáculos a los que ha tenido que hacer frente dicha colaboración entre empleados de compañías tan dispares, la sindicalista de EnConstrucció afirma: “Ha sido difícil ya que la existencia de diferentes condiciones laborales en ocasiones no permite visualizar los objetivos comunes. Por ello, es importante verse como compañeros para luchar por esos objetivos y poder alcanzar así ventajas para todos.”

“En ocasiones, los trabajadores no se plantean la posibilidad de organizarse para luchar contra la precariedad, ya que esto podría poner en peligro su trabajo. A pesar de ello, nosotros brindamos ayuda y trabajamos de manera constante para conseguir avances comunes.”

Cristina nos cuenta que lo que realmente ansían es lograr la creación de un convenio del sector que permita tener un marco común en el que todos los trabajadores tengan los mismos derechos, hasta entonces, ella y sus compañeros seguirán batallando. Para ello cuentan, según sus palabras, con “la paciencia y perseverancia necesarias para lograr continuar con el camino”.

Fuente: http://aep-noticias.com/2019/01/23/telefonica-y-la-espiral-de-la-subcontratacion-entrevista-a-cristina-pons/