jueves, 2 de marzo de 2017

NO A LA PRODUCCIÓN MÍNIMA OBLIGATORIA. QUEREMOS SUELDOS DIGNOS, NO INCENTIVOS QUE NOS MATAN. NINGÚN ACUERDO SIN CONSULTARNOS

Ante lo que parece ser la inminente negociación en la Mesa Paritaria de un acuerdo sobre el sistema de productividad en las contratas de Telefónica, creemos necesario analizar y debatir el texto propuesto, dado que su laxo redactado (propuesto por parte sindical, no lo olvidemos) ya abre la puerta a la inclusión de la producción mínima en el sector.
Pero antes de entrar analizar el contenido, es necesario impugnar las formas. Las exigencias de productividad son lo que hace que trabajemos jornadas infinitas y es la causa de muchos accidentes laborales, en ocasiones mortales. Y la negociación de algo que tiene un impacto tan grave en nuestras vidas se está llevando a cabo a espaldas de los trabajadores. No hay información pública, o muy poca, ni reparto, ni se están haciendo asambleas para saber qué opinamos quienes vamos a sufrir las consecuencias.
Es una realidad que el salario de los convenios del metal es insuficiente para pagar nuestro trabajo, pero la lucha debería ser por aumentar el salario en el sector, y no el trabajo pagado a destajo, ya que el sistema de producción ha demostrado que al final nadie gana dinero y la gente acaba matándose. El documento debería hablar de dignificar las condiciones del sector y no entrar en el juego de la patronal.

Producción mínima
En cuanto al texto, lo que consideramos más grave, como ya anunciábamos, es que abre la puerta a la producción mínima. Vemos que hay dos aspectos que apuntan hacia ese peligro.
El primero es en el siguiente párrafo, que copiamos literalmente:
“Cargas de trabajo
Una vez establecidas las condiciones de desarrollo de las actividades y los tiempos de asignación a cada una de ellas, se establecerá un procedimiento operativo para su implantación definitiva y otro para el establecimiento de las cantidades de trabajo a desarrollar de forma diaria.”
Tal cual está el texto lo único que se entiende es que se van a medir los trabajos y se va a determinar una “cantidad de trabajo a desarrollar de forma diaria”, es decir una exigencia de producción mínima, ya que si es el trabajo que hay que desarrollar diariamente, ¿qué pasa si no se llega a esa exigencia? Hay que convenir que tal como está redactado, significa producción mínima exigible.
El segundo aspecto del texto que anuncia la producción mínima está en el mismo sistema de cálculo de incentivos:
“Rendimiento y escalas de cobro
Si el sistema pactado responde a un sistema de primas e incentivos, se establecerá un rendimiento normal (base 100) y un rendimiento óptimo (base 133). En este caso, se extenderán en el sector los conceptos de horas efectivas (a rendimiento), horas de incidencia (a rendimiento pactado) y horas de presencia. (…) La retribución del incentivo será en cómputo mensual, y empezará a actuar cuando el rendimiento individual mensual esté por encima del rendimiento normal (100), siendo el techo de cobro el rendimiento óptimo (133).”
Si resulta que se fija en números qué es un “rendimiento normal” para calcular un “rendimiento óptimo”, nos estamos echando la soga al cuello. Las empresas ya despiden cuando les da la gana por “bajo rendimiento” cuando quieren reprimir o deshacerse de trabajadores, pero hasta ahora la justicia estaba declarando improcedentes esos despidos. Si las empresas tienen una cantidad de trabajo mensual que consideran “rendimiento normal”, qué pasará cuando haya personas que no lleguen a ese supuesto “rendimiento normal”? Pues como es obvio, despedirán de forma más barata, porque serán despidos objetivos, en lugar de improcedentes.

No hace falta ni decir que en nuestro trabajo intervienen muchísimos factores que hacen que sea imposible fijar una cantidad de trabajo diaria, sin que ello suponga alargar la jornada y tener que realizar acciones que ponen en peligro nuestras vidas.

Y ¿cómo se va a calcular cuánto es un “rendimiento normal”? Cualquier cálculo hecho por una “comisión de expertos”, como dice el texto, será un cálculo injusto. El texto dice:
“Para esta mediación, ambas partes dotarán a la comisión de productividad de técnicos y expertos en la materia, y de los recursos necesarios para la realización del trabajo relacionado con los métodos y tiempos.”
Los únicos expertos en la materia somos nosotros, los que estamos en el tajo cada día. Somos nosotros los que miramos con recelo cualquier medición que haga un “comité de expertos” porque ningún comité de experto podrá calcular de forma justa cuáles son nuestras condiciones reales de trabajo. Dependemos de factores climatológicos, de cambios de baremos, de mayores exigencias técnicas o del aumento de complejidad futuro, del ánimo del cliente, de tener que volver a repetir un trabajo por fallo de tesa o de equipo de tesa, o porque un cliente se lo repensó, etc.

Además, y aunque suene a utópico, el trabajo de mantenimiento e instalaciones no puede ser sometido a producción, especialmente el primero. El objetivo final debería ser la ausencia de averías, la prevención, el dedicarle una atención a las cosas que en el futuro repercuta en una mejora de la red. Pagando por puntos y aceptándolo como ley, consolidamos la barbarie, le damos rango de convenio y eso después no tendrá remedio.

Se suele responder por parte sindical que “es lo que hay”, que es la única forma de subir el salario…etc. Pues bien, creemos que la lucha debe ir encaminada a meter a todo el mundo en convenio y a subir las condiciones objetivas de éste, aumentar el salario mínimo y controlar que la jornada no pase de ocho horas…en definitiva, subir los costes laborales, en lugar de bajarlos, ya que los costes laborales SON NUESTRAS CONDICIONES de trabajo y nuestro bienestar.

Hay otro camino, y se llama no aceptar el discurso empresarial y salir a la calle, tal vez al principio pocos, pero con constancia y sin abandonar nuestras reivindicaciones, conseguiremos ser muchos, para poder cambiar las cosas. En 2015 ocurrió, por primera vez. ¿No puede volver a repetirse siendo más, y haciéndolo mejor?




3 comentarios:

  1. Producción mínima para el hermano de Amelia de KOMFICA y para FRADE.
    Amelia barriobajera

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  2. Asamblea de trabajadorxs del sector en Madrid ya! Basta de indignidad, basta de no pelear, basta de ver como acaban con nuestras vidas, basta de no poder compartir las vidas con lxs nuestrxs, Basta de individualismo, Basta de acabar con los derechos que consiguieron nuestrxs padres, madres y abuelxs, BASTA YA DE INDIFERENCIA!! Por lxs que vienen detrás, A PELEAR!!

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  3. Es una pena los autónomos las inversiones que hemos tenido que realizar para estar ahora entramados pero aquí nadie hace nada esto es una pena las condiciones de trabajo indescriptibles acoso y derribo ha quien peleó por anular el nuevo contrato compañeros que se tiene que marchar porque no pueden más.... Telefonica debería de mojarse un poco puesto que consintiendo do esto es tan culpable como las propias contratas un autonomo arruinado y cada día mas

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